Un buen día cayó en mis manos uno de los cuentos de Ana Pujols y lo vi claro, ¡yo quería dibujar ese cuento! Y así es como Los cuatro angelitos, el Espíritu Santo y la bendita madre que los parió (Una historia de cerdos, vicios y solteronas) se convirtió en un proyecto de aquellos dónde lo que quieres es pasarlo muy bien. Y así es como me lo estoy pasando.

Una vez el proyecto esté un poco más avanzado, nos gustaría mirar de llevarlo a alguna editorial para ver que piensan, para ver si estarían dispuestos a hablar de publicarlo… ¿Algún voluntario? Sea como sea, ahora mismo, no hay más intención, ni presión, que pasarlo de coña.